El dolor de oído es una de las molestias más punzantes e incapacitantes que se pueden experimentar, tanto en niños como en adultos. Cuando viene acompañado de los signos de una infección (fiebre, secreción, sensación de presión o pérdida auditiva), la necesidad de alivio es inmediata. Es fundamental entender desde el principio: los remedios caseros solo pueden ofrecer alivio sintomático temporal y NUNCA deben sustituir el diagnóstico y tratamiento de un médico o especialista (otorrinolaringólogo). Una infección mal tratada puede complicarse seriamente. Dicho esto, mientras se recibe atención profesional, se pueden aplicar algunas medidas seguras para mitigar la molestia: Para el alivio del dolor (sintomático): Compresas tibias: Aplicar una toalla limpia y tibia (no caliente) sobre la oreja afectada durante 15-20 minutos. El calor suave ayuda a dilatar los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y reduciendo la sensación de presión y dolor. Analgésicos de venta libre: El ibupro...